La importancia del no consumo de Tabaco

El tabaco es actualmente la principal causa de muerte evitable en el mundo. Fumar productos de tabaco es la principal causa de los casos de cáncer de pulmón y es considerada una amenaza mundial para la salud y el medio ambiente. Igualmente se ha demostrado que incide en la aparición de tumores en otras partes del cuerpo: laringe, faringe, boca, esófago, vejiga, riñón y páncreas.

Algunas enfermedades se pueden desarrollar por el consumo activo y pasivo de tabaco, por ejemplo, el humo que inhala un fumador pasivo, es cinco veces más potente en monóxido de carbono, en nicotina y alquitrán que la persona activa que está fumando. Un fumador pasivo expuesto a este humo durante una hora puede inhalar la cantidad equivalente de dos a tres cigarrillos, lo que puede producir una irritación nasal de los ojos y de la vía respiratoria con tos y flema, si esta persona se mantiene en un consumo pasivo del humo del cigarrillo, tiene un 20 a un 30% más de riesgo de padecer una enfermedad del corazón y cáncer de pulmón.

Además, las mujeres tienden a disminuir su fertilidad y tienen mayor riesgo de tener abortos prematuros y espontáneos y pueden producirse hemorragias durante el embarazo y complicaciones en el parto. Una persona activa fumadora tiene un alto riesgo de padecer cáncer de pulmón, cáncer de laringe, enfermedades cardíacas y pulmonares obstructivas crónicas, indicó Laura Luna, enfermera y Jefe de Salud Pública de ANAS WAYUU.

Asimismo, el tabaco mata más de la mitad de las personas que lo consumen, cada año más de ocho millones de personas fallecen a causa del tabaco, más de siete millones de estas defunciones se deben al consumo directo del tabaco y alrededor del 1.2 millones de personas son consecuencias de la exposición de ese humo, fumadores pasivos, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Cabe destacar que fumar es adictivo, los cigarrillos tienen una sustancia química llamada nicotina, esta sustancia química se inhala a través del fumar cigarrillos ingresando hacia los pulmones, cuando ingresa a los pulmones pasa al torrente sanguíneo y llega de esta manera rápido al cerebro generando unos efectos placenteros alcanzando su nivel máximo a los diez segundos después de haber inhalado el cigarrillo.

Los efectos placenteros son muy temporales ya que pasan con rapidez, la brevedad de este ciclo impulsa a que la persona que fuma y que le gusta quiera seguir fumando para poder mantener estos efectos placenteros, y de esta manera así evitan los síntomas de abstinencia que son irritabilidad, el deseo de consumir, depresión, ansiedad, el déficit cognitivo y de atención, trastorno del sueño y aumento del apetito.

Finalmente, luego de superar los síntomas ocasionados por el síndrome de abstinencia rápidamente el cuerpo empezará a recuperar capacidades perdidas, los beneficios al dejar de fumar son casi inmediatos, evitando posibles complicaciones y graves riesgos para la salud.

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