Al encuentro asistieron los doctores Yves Chapak, Vicepresidente de la Sociedad Francesa de Salud Pública; Claude Daniel Betss, Presidente de la Sociedad Panameña de Salud Pública y Betinna Borisch, Ejecutiva de la Federación Mundial de Asociaciones de Salud Pública WFPHA y coautora de la Carta Global.

Como delegada por Colombia para el Grupo Internacional de Trabajo en Salud indígena y miembro de la Asociación Colombiana de Salud Pública, la gerente de la EPSI, destacó que hoy se mira con buenos ojos el tema de salud intercultural y sobre todo porque se incluye un término muy valioso como lo es la antropología intercultural. 

Entre otras conclusiones destacó que la interculturalidad es un espacio de convergencia entre dos conocimientos, en este caso, entre la medicina tradicional wayuu y la alópata, las cuales se ubican de manera equitativa, ninguna de las dos disciplinas está sobrepuesta sobre otra, ambas implican transferencia de conocimientos, reconocimiento del ejercicio de la medicina, tanto tradicional como alópata y demanda un ejercicio responsable de convivencia entre ambas culturas.

Adicional a ello, la salud intercultural debe ser una política de Estado que implique la adecuación socio cultural de los servicios de salud a las comunidades indígenas, que respeten y tengan en cuenta que las prácticas ancestrales son desarrolladas en el contexto al interior de las comunidades.

Cuando se habla de salud intercultural se reconocen varios componentes, uno la gobernanza en las comunidades indígenas; demanda mucha protección por parte del Estado; empoderamiento de las instancias de mismo para las comunidades, para que ellos en el ejercicio de su autodeterminación puedan generar planes ajustados a sus usos y costumbres, con el fin de dar respuesta y ser resolutivos en un tema de salud intercultural y alópata.

A partir de lo anterior, se presentan retos para el sistema de salud, reconocer que existen unas prácticas que no tienen una evidencia científica, pues no tienen como explicar la práctica del ritual o la invocación espiritual de una médica tradicional, que puede sanar de manera integral una persona, en su cuerpo, su alma, su espíritu.

Además, considerar que cuando se hable de salud intercultural, se debe hacer no solo con el enfoque individual que tenemos ahora, sino pensar en lo colectivo.

Finalmente, otro reto fundamental es la articulación entre los sectores, no se puede hablar de salud si no hay una intervención de los determinantes sociales, como el agua, las vías, la educación para las comunidades, y garantizar los mecanismos de participación ciudadana.

Todos esos elementos se deben tener en cuenta para trabajar en una adecuada política de salud intercultural que va a traer consigo más salud al interior de las comunidades y empoderamiento y gestión por parte de los mismos.

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Foto: Mesa de trabajo sobre sobre salud intercultural. La gerente de ANAS WAYUU, Beda Margarita Suárez Aguilar, junto con el Dr Hugo Sotomayor, Presidente de la Sociedad Colombiana de Medicina, participaron como panelista en el Encuentro de Diplomáticos de la Carta Global, Salud Pública Intercultural.

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